La Casa Milá o la Pedrera
La Casa Milá o "la pedrera" acabó siendo la culminación de la carrera de Gaudí. Construida en una esquina del Paseig de Gràcia fue más famosa, fotografiada y visitada por los turistas de la época que la casa Batlló.
En esta casa Gaudí vuelve a formalizar el estilo orgánico al que tanta rienda le ha soltado en su arquitectura. Los techos del edificio son ejemplos de fondos marinos, médanos que se han ido formando por el paso de corrientes marinas. Las losetas hidráulicas del suelo pueden representar estrellas de mar.
En la última planta se ha instalado un piso entero amoblado tal y como debería vivir una familia burguesa de la época, con la sala, dormitorio de los hijos, del servicio, juguetes, etc.
Pero la culminación del edificio se encuentra en la terraza donde las chimeneas surgen como figuras de hombres mirando el horizonte barcelonés. A través de algún arco, un guiño a la Sagrada Familia que queda enmarcada dentro de él.