
Benidorm en la provincia de Alicante, sobre la ribera del Mar Mediterráneo, y forma parte de la Comunidad Valenciana.
Dada su ubicación geográfica de privilegio, rodeada de sierras que le protegen de los vientos del norte, Benidorm está dotada de un microclima, de inviernos templados y veranos atemperados por la brisa marina, que la han hecho famosa tanto en la época vacacional como durante todo el resto del año y, con los años, se ha transformado en un lugar que muchos ciudadanos de toda Europa han elegido para vivir todo el año después de retirarse o como centro turístico de primer orden.
Su particular configuración geográfica hace que las montañas que la rodean:
Sierra Helada, por el Este;
Aitana por el Norte y el
Tossal de la Cala por el Oeste, la protejan de la acción de los vientos que pudieran alterar su climatología más atemperada que su entorno.
Benidorm posee dos playas, Levante y Poniente, pero además se encuentra muy cerca la cala de
Finestrat. A ellas llega un Mediterráneo azul, calmado, limpio y uniforme que baña extensas playas de arena fina en lo que se llama la Costa Cálida.
Además, el escaso índice de lluvias, propicia uno de los mayores porcentajes de días soleados de toda España.
Una buena parte de los atractivos iniciales de Benidorm se debieron a su situación, en la costa del Mediterráneo, frente a una bellísima bahía, partida en dos por la punta rocosa del antiguo castillo y con una orientación hacia el sur, mientras por el resto de los puntos cardinales encontraba la protección de otras tantas cadenas montañosas que la protegen de los vientos dominantes de Levante o de los fríos del Norte, con lo que el microclima que se disfruta, sobre todo en primavera, invierno y otoño, es sumamente benigno, con temperaturas sensiblemente más altas que en el resto del litoral y con el agua del mar dentro de unos límites que permiten el baño en todo el tiempo.
Visitan Benidorm cada año, además de españoles, turistas de diversas nacionales, suecos, alemanes, ingleses, franceses y también belgas, holandeses, noruegos, italianos, portugueses, finlandeses e incluso islandeses, húngaros, rumanos o rusos.
De hecho, entre las colonias de personas que la eligieron como residencia de retiro se encuentran los ingleses y holandeses que también viven en L' Alfaz del Pi al otro lado de la Sierra Helada.
Con todo y con ello la mitad, aproximadamente, de los turistas que visitan Benidorm son españoles y, a pesar de la dificultad por decidir cuál de las distintas regiones de España es la que aporta contingentes más numerosos, hay que decir que las zonas del norte y del centro de la península son las que en mayor medida dejan sentir sus acentos en playas, calles y establecimientos, durante todo el año.
Alrededor de 4.000.000 de turistas ratifican, cada año, su preferencia por Benidorm que sigue manteniendo su liderazgo internacional en el ámbito competitivo de la oferta turística.
Cuando Visitar Benidorm
A pesar de que la mayor parte del turismo se recibe durante julio y agosto, los mejores meses, quizá, sean junio y septiembre (este último a pesar de ser más lluvioso).
Los fundamentos son simples:
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Menor cantidad de gente en las playas.
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Mayor transparencia del agua y mejor temperatura de la misma.
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Menor temperatura ambiental, un par de grados generalmente que se sienten mucho.
De todos modos, si se busca salir de noche y la fiesta, los meses con mayor movimiento son julio y agosto.