Me gusta mucho viajar, pero hace un año y poco tuve una hija. Desde entonces y, hasta que crezca un poco, no es tan fácil comprar un billete de avión y llegar a un lugar a un hotel sin que eso no suponga una paliza para un bebé.
Más aún, hay sitios en donde hay que recorrer mucho para conocer todo lo que se encuentra en los alrededores, con lo que desplazarse cada 2 o 3 días de ciudad a ciudad, después de haber estado recorriendo y en museos todo el día puede volverse una situación casi irresponsable con alguien de tan solo unos pocos meses de vida a poco que llueva o baje la temperatura.
Además los padres conocerán que cambiar pañales y dar de comer a un bebé tiene que ser en el momento indicado, no vale esperarse o aguantar.
En esta oportunidad, quería conocer
Grecia y Turquía.
Como sabrán, Grecia, cuna de la civilización griega es, entre otras cosas, un conjunto de islas inmenso. Por eso, visitar solamente Atenas sabe a poco.
Turquía, a pesar de que Estambul vale la pena para un viaje por sí sola, tiene cosas interesantes y algunas imprescindibles que ver a lo largo de la costa como Éfeso o Bodrum, sin considerar el interior de ese gran país.
Resignado a no poder visitar todo cuanto quería y no poder extenderme en tiempo lo que yo quisiera, consideré la posibilidad de un crucero por varios motivos:
Ventajas
- Principalmente, viajar en un crucero es despreocuparse de todo, tanto de las comidas, el alojamiento, el transporte entre ciudades, entretenimiento, etc.
- Además se gana mucho tiempo ya que, un buen crucero, se suele desplazar durante las noches con lo que, mientras se descansa, se mira un espectáculo, se baila, se cena o se está en el casino, también se está viajando.
Es algo así como los viajeros que utilizan trenes con coche cama para descansar mientras viajan, pero mucho más cómodo. Hay que calcular cuanto tiempo se perdería viajando por otros medios para saber a cuanto tiempo equivale un viaje en crucero de 8 días. Viajando independientemente, a veces se pierden 1 o 2 días solo en desplazamientos.
- Grecia y Turquía son especialmente aptos para un viaje en crucero porque los desplazamientos que habría que realizar si se viaja solo serían demasiados: por ejemplo, un crucero que viaja de Atenas a Heraklion equivale a un viaje en ferry, luego de Heraklion a Rodas en ferry (son demasiadas horas abordo y habría que parar en una isla).
Además de esta forma, el cruce entre Grecia y Turquía es mucho más difícil.
- Otra ventaja para algunas personas son las visitas organizadas. Quien se apunte (y pague un extra) cuenta, a la llegada a puerto, con una serie de visitas organizadas pro el propio crucero. Basta bajar a puerto, subirse al autobús y dejarse llevar por el guía. Generalmente las entradas a los lugares a visitar van incluidas en el precio del tour por lo que no es necesario hacer colas para comprar billetes.
- Como consejo, simplemente ver los horarios de llegada y salida de cada puerto ya que hay algunos cruceros que solo paran 4 o 6 horas en algunos puertos muy importantes como Rodas, a cambio de parar en algún sitio más. En mi opinión, esto no vale tanto la pena.
En 7/8 días (lo que normalmente puede durar un crucero) hay que ser consciente de lo que se puede conocer y lo que no. Como se suele decir, el que mucho abarca, poco aprieta.
Desventajas
- No todo es excepcional en un crucero. Aunque son pocas las desventajas, la principal es la falta de tiempo para conocer libremente ya que hay horarios de llegada y salida estrictos y que, a veces, son algo cortos para las ciudades que se visitan, como por ejemplo Atenas o Estambul.
Al respecto un consejo es consultar la posibilidad de llegar o irse (o ambos), en aviones independientes no contratados con el crucero. Con ello se podrá disponer de más días en los puertos de salida y llega que, generalmente, son los más importantes. En este caso Atenas y Estmabul.
- Otra desventaja es que dificilmente se encuentre un crucero que toque exactamente los puertos que nos interesan, a veces hay que resignar alguna visita, pero eso es mejor que contratar un viaje que abarque todo en pocas horas.
- Hay que tener cuidado con los cruceros que no incluyen las bebidas ya que las mismas pueden resultar en un incremento bastante alto del precio del viaje y lo descubriremos al final del mismo.
- Para los que se mueven solos a la llegada a puerto, hay que tener en cuenta que un puerto casi siempre estará más alejado de la ciudad que una estación de autobús o tren.