
Mundialmente conocida como una de las obras arquitectónicas y artísticas más importantes del mundo antiguo,la iglesia de la Divina Sabiduría (Sancta Sophia en latín, Hagia Sofía en griego y Aya Sofya en turco) es una de las visitas imperdibles de Estambul.

Fue mandada a construir por el emperador romado justiniano (527-565) ocupando el lugar que originalmente pertenecía a la acrópolis de Bizancio como parte de un plan para recobrar la grandeza del imperio romano. La obra se completó en el año 537.
El lugar elegido por Justiniano era el mismo que había ocupado la acrópolis de Bizancio, que había sido sede anteriormente de otra Santa Sofía, destruida el año 532.

Una vez acabada, estuvo considerada como la mayor Iglesia de toda la Cristiandad.
En el año 1453 la ciudad, entonces conocida como Constantinopla, fue conquistada por Mohamed II, el Conquistador, quien la convirtió en una mezquita.

Este año marcó un cambio de era con la caída de Constantinopla, capital del imperio bizantino.
Así permaneció funcionando hasta 1935, año en que fue declarada museo por el presidente Atatürk como acto para acercar los mundos musulmanes y occidentales.
Visita

La visita a este monumento de dos plantas, puede durar aproximadamente 2 horas, y son relevantes 5 cosas respecto de las demás.
Por un lado, la inmensidad de los espacios y la grandiosidad que transmiten.
El hecho de tratarse de una de las primeras iglesias cristianas y su planta en forma de cruz griega con una enorme cúpula central.
La gran cantidad de teselas (pequeñas piezas que componen un mosaico) de las que se dice que hay 30 millones y que conforman una de las referencias del arte bizantino son el verdadero orgullo de esta iglesia y uno de los principales motivos de la visita de los turistas.

El quiosco en donde se eleva el palco del Sultán, al resguardo de las miradas del público. Ahmet III (1703-1730) lo construyó para poder entrar en el templo, orar y marchar sin ser visto, preservando así el misticismo imperial,

La cúpula central que debió ser remodelada en muchas ocasiones. La original se derrumbó solo once años después de su construcción debido a un terremoto.
Columna de los lamentos
En la nave lateral, a la izquierda de la Puerta Imperial, se encuentra la Columna de los Lamentos.
Se trata de un orificio revestido de cobre en una columna fácil de hallar dada la cantidad de turistas que se encuentran alrededor de ella.
Dice una leyenda que si se introduce el dedo por él pidiendo un deseo y el dedo sale humedecido, dicho deseo se cumplirá.
Plano de la Iglesia de Santa Sofía
