
Este barrio se encuentra frente a Notre Dame, del otro lado del río, al lado de la Bastille.
Es uno de los barrios más animados de París, sobre todo por la tarde. Allí se encuentran innumerable cantidad de restaurantes, pubs y sitios de copas sobre sus calles y callejuelas peatonales.
Los bares o restaurantes que allí se encuentran son para todos los bolsillos y gustos. Se congregan restaurantes griegos, italianos, chinos o japoneses, y pubs irlandeses. Tampoco faltan los Doner Kebab o las creperías en las que se puede pedir al paso una creppe de queso y champiñón o dulce de nuttela.
Por ello se puede decir que aquí se encuentran sitios para comer barato o por poco precio, pero también hay que tener cierto cuidado ya que algunos lugares exigen que se pida un plato por persona, aunque sea una ensalada. No vale compartir.
También es necesario decir que no es el lugar más recomendable para comer bien, al estilo gourmet francés, para eso es mejor otros sitios donde la alta cocina es más evidente.
La visita al barrio latino puede ser un complemento con La Bastille y el centro del mundo árabe en París, o la Bastilla o la calle … muy recomendada por las pequeñas tiendas de quesos, frutas, pattiseries, vinerías de gran concurrencia por los auténticos vecinos de la zona.
También, por qué no, se puede enlazar con una visita al
Centro Pompidou, algo más lejos, cruzando el río y pasando por la isla y
Notredame.
Por último, hay que decir que es una zona más asequible y céntrica para encontrar hotel que en muchos otros lugares a la misma distancia a pie de las zonas más importantes de París.