La ruta turística por el
Castillo de Praga puede durar 2 horas, sin entrar en los edificios ni en los jardines.
En el centro de información es posible alquilar audioguías.
Una visita detallada podría llevar todo el día, pero sin visitar las galerías de arte puede llevar unas 5 horas.
La sede de los monarcas checos sobre este promontorio encima del río Moldava, data del siglo IX. Con el transcurso de los años, el territorio se ha ido ampliando hasta ocupar los que se conoce actualmente.

La fachada principal del castillo da a la
plaza Hradčany. Al atravesar la puerta de entrada nos encontramos con la parte más reciente del edificio que data del siglo XVIII. Más allá se encuentra el segundo patio, construido en el siglo XVI bajo el mandato de Rodolfo II.
En esta zona, en un pasadizo que da a la
Pinacoteca del Castillo, los arqueólogos han encontrado restos de la que fuera la primera iglesia del recinto, construida en el siglo IX.
La mencionada pinacoteca se encuentra en lo que fueran los establos antiguamente. Contiene una valiosa colección de pinturas algunas de las cuales datan del reinado de Rodolfo II.

Atravesando otro pasadizo, en el que se pueden apreciar restos de la antigua fortificación, se accede al tercer patio en el centro del cual se encuentra la
Catedral de San Vito cuyo frontispicio se terminó de construir en el siglo XX.
Sin embargo el templo comenzó su construcción en 1344 cuando el obispado de Praga fue ascendido a la categoría de arquidiócesis.

La construcción de la
Catedral fue pasando de maestro mayor a maestro mayor a lo largo de los años. El segundo maestro, Meter Parler, fue el autor de la primera mita del templo, incluyendo la Puerta de Oro con una estructura poco frecuente.
El
Palacio Real es también resultado de varios siglos de evolución. La planta superior contiene la sala de Vladislao del año 1500.
La
Basílica de San Jorge es un testimonio del románico dentro del Castillo. Fue construida en el siglo XII en lugar de un templo más antiguo, el Convento de las benedictinas, fundado a mediados del siglo X.
En su interior se encuentran algunas colecciones de la
Galería Nacional (ver galerías).

Otro lugar de interés es la
callejuela de Oro en la parte nororiental del castillo. Está compuesta por casitas de colores que pertenecían a los fusileros del castillo. Fueron construidas en tiempos de Rodolfo II a finales del siglo XVI.
En el recinto del castillo también hay varios jardines.
Podemos atravesarlos partiendo de la
Escalera Vieja, a lo largo del extremo sur hasta llegar de nuevo a la rampa con una bonita vista de la ciudad.
Pasando frente a la entrada principal del Castillo hacia el
jardín del Bastión y cruzando el
foso de los ciervos por el
Puente de la Pólvora se llega al Jardín Real en el lado septentrional.
Su establecimiento data de la época renacentista (mediados del siglo XVI), de los tiempos de Fernando I de Habsburgo quien dejó erigir en éste el Palacete de la Reina Ana y la fuente de Catarina.
La otra construcción renacentista como por ejemplo la
sala de los juegos de pelota son de la época de Rodolfo II.
Los jardines son accesibles en verano.