La Giralda
Es el monumento más representativo de la ciudad y uno de los de mayor fama internacional. Su construcción, ordenada por Yusuf II, se llevó a cabo entre 1184 y 1198 para que sirviese de alminar o minarete a la mezquita mayor de Sevilla musulmana.
La torre se levanta 100 metros por encima de la ciudad y en su interior existe una rampa que facilita la ascensión hasta la parte más alta de la torre.
Los dos primeros metros de la construcción se realizaron en piedra, pero para el resto se utilizó el ladrillo.
La parte superior, originalmente, se remataba con cuatro esferas de bronce superpuestas pero se perdieron durante un terremoto en 1355. Aproximadamente en 1560 se le añadió un campanario y el remate final que consta de cuatro jarras de bronce con azucenas. En el vértice superior se le instaló una veleta con al imagen de la Fe a la que se le dio el nombre de Giraldillo, del que ha derivado el nombre de la torre.
La estatua en cuestión es una de las más importantes del renacimiento andaluz y mide algo más de 7,5 metros desde la esfera hasta la cúspide.
De la esquina del poniente nace el patio de los naranjos, único vestigio, junto con la propia Giralda de los que fuera la Mezquita Mayor de Sevilla.
El posible visitar la giralda y subir hasta el campanario desde donde se aprecia una hermosa vista de la ciudad. Para subir, previo pago, habrá que estar en forma ya que son muchos escalones.