
La Catedral de San Esteban (en castellano) seguramente sea el primer punto turístico que veamos, ya que se encuentra en el centro de Viena y, junto a ella, una de las estaciones de metro más concurridas, la de la plaza Stephansplatz. Esta iglesia es uno de los símbolos religiosos más reconocibles de Viena.
Stephansdom, como se llama realmente la Catedral de San Esteban, se alza sobre las ruinas de dos antiguas iglesias, tratándose la primera de ellas de una parroquia consagrada en 1147. Hoy es la sede principal de la Archidiócesis de Viena y la cátedra de su arzobispo. Es de estilo románico - gótico y cuenta con 137 metros de altura y ofrece una vista excepcional de la ciudad.
La primera parroquia que se ubicó en este lugar, fue concluida en 1160, poseía con sus 83 metros de largo y el perfil de una catedral. La segunda construcción era románica y fue iniciada en 1240 y consagrada en 1263. De ella se conserva la fachada de poniente con la gigantesca puerta.
Finalmente fue promovida esencialmente por los nuevos poderes, la burguesía y la casa ducal realizándose a partir de 1304 un tercer edificio, esta vez de estilo gótico que es la Iglesia que hoy se ve.

El espacioso recinto de la nave, una de las más anchas de Europa, testimonia que, aquí la burguesía pudo alcanzar la posición dominante. Entre 1304 y 1344 se levantó el coro. A partir de 1359 se empezaron a construir las paredes laterales de la nave central que encerraron como una funda la antigua nave románica. Hasta 1446 no se concluyeron las últimas bóvedas bajo el gigantesco techo. Entre 1359 y 1443 se levantó la torre meridional.
El estilo mixto que presenta hoy, se debe al duque de Austria Rodolfo IV quien encomendara construir el nuevo templo sobre el anterior románico utilizando las partes más antiguas de la catedral, el pórtico del gigante (Riesentor) y las torres de los paganos (Heidentürme).
La reconstrucción tuvo lugar entre 1304 y 1433, cuando se levantaron las tres naves, de 107 metros de longitud, y el campanario, de 137 metros de altura.
La torre del norte, inacabada, con una altura de solo 68 metros, se cerró en 1579 con una cubierta renacentista. En tiempos de Contrarreforma la catedral fue provista de adornos barrocos.
El pórtico románico está flanqueado por las dos torres de los paganos, ambas de 64 metros de altura. En el interior de la catedral se construyó, a finales del siglo XV en la nave lateral derecha, la tumba del emperador Federico III de Habsburgo.